Caso clínico: Ver los resultados antes del final

Situación inicial del paciente

Este paciente vino a vernos en noviembre de 2024. Venía con varios problemas que quería solucionar.

  • Diarrea crónica.
  • Infecciones de orina frecuentes.
  • Dolor crónico en la cadera izquierda.
  • Falta de apetito.
  • Estado de ánimo bajo.

Antecedentes y contexto del caso

Para entender este caso debemos mencionar que anteriormente le habían operado dos veces para una prótesis de rodilla, ambas operaciones fracasaron. También debo decir que anteriormente a esas operaciones tuvo que intervenirse de dos hernias inguinales, del hombro derecho y tuvo a lo largo de su vida dos roturas de fibras musculares en la pierna izquierda (gemelos y cuádriceps). Lo más importante es que este paciente fue diagnosticado de cáncer de vejiga el año anterior a vernos y cada 3 meses le tenían que realizar una “limpieza de vejiga” para retirar unas verrugas cancerosas. Cuando llegó a nuestra consulta aún estaba recibiendo tratamiento de quimioterapia.

Cuando le conocimos ya llevaba dos años cojeando a causa del fracaso de la prótesis. Los traumatólogos le explicaban que el vástago (lo que une la prótesis con el hueso de la pierna) de la prótesis no se había fijado al hueso y se había movido, esa era la causa de su dolor crónico y su cojera.

Los objetivos del tratamiento

Tras la evaluación teníamos el objetivo claro. Era evidente de que en algún momento le iban a proponer operarse de nuevo de la cadera izquierda para colocar una nueva prótesis. Por este motivo el objetivo principal fue intentar recuperar el intestino, que ya hacía años que permanecía con diarrea crónica, para que pudiera absorber de manera óptima los nutrientes necesarios para la recuperación de la intervención de la prótesis.

Además, la diarrea crónica está íntimamente relacionada con el estado de ánimo bajo y la depresión, así que era fundamental recuperar este punto. Por otro lado, infecciones de orina de repetición nos indicaban que el sistema inmune estaba bajo, la diarrea crónica también podría explicar esto, por lo que el objetivo principal estaba más que claro: recuperar la función del intestino. No podíamos obviar un objetivo secundario, aunque muy importante, minimizar el dolor crónico que sentía el paciente. Fundamental para que pudiera tener más calidad de vida y para mejorar su estado de ánimo.

Un abordaje holístico

Para conseguir estos dos objetivos nos planteamos un abordaje holístico:

  • Físico: Tratamiento manual de cicatrices y fascias profundas del abdomen y suelo pélvico.
  • Químico: Cambios en sus hábitos alimenticios y suplementación.
  • Emocional: Tratamiento de las memorias de algunos sucesos traumáticos de su vida.
  • Energético: Tratamiento con Radiofrecuencia Indiba, ejercicios de neurocoordinación, tratamiento para restablecer la coherencia frecuencial biológica.

Evolución del paciente

La evolución del paciente fue la siguiente (resumiendo mucho):

Noviembre 2024: Cuando comenzamos el tratamiento estaba padeciendo una infección de orina.

Diciembre 2024: Durante este mes recibió la última sesión de quimioterapia. La evacuación de las heces ya estaba mejor, heces tipo 3 de la escala de Bristol. La movilidad de la pierna mejoró en flexión de cadera y rotación.

Enero 2025: A principios tuvo un día diarrea. El dolor de la pierna ya no es tan intenso siempre, y le duele más la rodilla que la cadera. Mantiene la mejoría en movilidad y en las heces, tras esa diarrea.

Febrero 2025: Acude al hospital para la limpieza de vejiga. Durante este mes nos comenta que nota que tiene más apetito.

Marzo 2025: A lo largo de este mes tiene algún episodio de diarrea alternada con heces normales. La movilidad de la cadera izquierda mejora aún más y el dolor es mucho menos intenso.

Abril 2025: Es capaz de tumbarse boca arriba en la camilla sin necesidad de coger la pierna izquierda con la mano. Las heces siguen bien.

Mayo 2025: Acude al hospital para la limpieza de vejiga, pero no le tienen que hacer nada porque la vejiga está sana. Nos comenta que ha notado que duerme mejor que antes. Las heces siguen bien.

Junio 2025: Este mes le aumentó el dolor en la pierna hasta que le debutó una infección de orina, que no tenía desde noviembre de 2024. A pesar del antibiótico las heces siguen bien, tipo 4 de la escala de Bristol.

Julio 2025: Tuvo un día diarrea. El dolor de la pierna va cambiando de intensidad, a veces le duele mucho y otras casi nada. A partir de aquí a veces nota pinchazos en la pierna izquierda.

Agosto 2025: Sigue igual con el dolor de la pierna izquierda. Vuelve a tener una infección de orina. Las heces siguen bien.

Seprimebre 2025: Las heces siguen bien. Por primera vez refiere dolor mínimo en la pierna izquierda, a pesar de persisitir el problema con la prótesis.

Octubre 2025: Revisión de la vejiga, sigue sana. Sigue con dolor mínimo, pero de vez en cuando aparece el pinchazo intenso, mantiene la mejoría de la movilidad y las heces siguen bien.

Noviembre 2025: Nos comenta que nota que está mucho mejor de ánimo que años atrás.

Diciembre 2025: Le da un tirón en la espalda y desde aquí le vuelve a doler mucho la rodilla.

Febrero 2026: Le operan por tercera vez para colocarle una prótesis de cadera en la pierna izquierda.

Abril 2026: Vuelve a consulta. A partir de aquí hemos ido realizando no solo una rehabilitación de la pierna izquierda si no también de la postura que había adquirido tras años con dolor crónico en la pierna por una prestéis que no se había fijado bien. A lo largo de estos meses la pierna izquierda, la rodilla y la cicatriz nunca le han molestado. Según hemos ido tratando las memorias de la postura antiálgica le han ido apareciendo dolores den la zona de la ingle izquierda, el hombro izquierdo y la escápula izquierda. A día de hoy, sigue teniendo que usar bastón pero la cojera es mínima. Aún queda rehabilitar la marcha, sigue con un ligero patrón de marcha de segador.

El proceso continúa

Actualmente sigue en tratamiento. Lo más importante es que según le vamos reorganizando los movimientos del tronco (sobre todo las rotaciones) que llevaba años sin hacer bien, a él le da la sensación de que tiene problemas de equilibrio. Esto se debe a que cuando conseguimos que tenga más movilidad su sistema no reconoce bien su nuevo esquema corporal y suele tener ciertos fallos al moverse hasta que el sistema nervioso integra su nuevo esquema corporal.

En cualquier caso su caso nos parece un éxito porque hemos conseguido que su sistema digestivo recupere un ritmo “normal”, su sistema inmunológico está mucho mejor, hasta que se operó de nuevo ha tenido temporadas donde la sintomatología de la pierna era mínima y eso le ha permitido tener más calidad de vida, y cada vez camina mejor. A lo largo de este proceso recuperó el apetito, mejoró su estado de ánimo y conseguimos que el cuerpo reaccionara mucho mejor en la recuperación de las lesiones de la intervención quirúrgica de la prótesis.

Sabemos que el paciente está contento con lo que hemos conseguido hasta ahora, no sólo porque sigue viniendo o porque nos haya recomendado a sus allegados, sino porque tenemos la suerte de que nos lo ha dicho. Y esperamos poder acompañarle a que la marcha sea lo más fisiológica y natural posible y a que mantenga los cambios bioquímicos tan importantes que ha conseguido.

Si quieres comentarnos tu caso llámanos al 684617474. Acompañamos a muchos pacientes con patologías diferentes, es muy probable que podamos ayudarte.

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