Caso clínico: Respirar mejor significa volver a disfrutar de la vida.

Cada paciente que llega a Clínica Herranz tiene una historia detrás. Y cada tratamiento comienza escuchando qué es lo que realmente quiere recuperar.

En esta ocasión queremos compartir el caso de un paciente de 73 años con un EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica) de 35 años de evolución.

Llegó a consulta con una sensación constante de fatiga. Le resultaba muy difícil caminar durante un tiempo prolongado o hacerlo a un ritmo ligero. Subir escaleras suponía un gran esfuerzo, tenía dificultad para respirar y para realizar una tos eficaz. Además, sufría halitosis, se levantaba cansado a pesar de dormir bien, le costaba mover los brazos y notaba falta de concentración.

Tras realizar una valoración completa, diseñamos un tratamiento personalizado desde un enfoque integrativo.

Tratamiento físico

Trabajamos con técnicas manuales profundas para favorecer la movilidad de las costillas, la columna vertebral y los miembros superiores. Además, pautamos un programa de ejercicio terapéutico para que pudiera continuar el trabajo desde casa.

Tratamiento químico

Propusimos pequeños cambios en su alimentación, reduciendo el consumo de harinas, alcohol y azúcares simples. También sugerimos la toma de complementos alimenticios con el objetivo de favorecer la desinflamación y el drenaje de su organismo.

Tratamiento emocional

Durante el proceso ayudamos al paciente a liberar determinados bloqueos emocionales relacionados con acontecimientos importantes de su vida.

Tratamiento energético

Completamos el abordaje con un tratamiento energético basado en la Medicina Tradicional China, orientado a favorecer la regulación del flujo energético del organismo.

La evolución

Después de diez sesiones, el propio paciente nos trasladó los cambios que había experimentado:

  • Se levanta descansado.
  • Ya no se fatiga al caminar ni al subir escaleras.
  • Puede caminar durante más tiempo.
  • Se siente más ágil y con más energía.
  • Respira con mayor facilidad y realiza una tos más eficaz.
  • Ha mejorado su aliento.
  • Y lo que más ilusión le hizo: ha vuelto a nadar en el mar.

En Clínica Herranz entendemos que cada persona necesita un tratamiento adaptado a sus circunstancias. Por eso abordamos la salud desde diferentes perspectivas, buscando acompañar al paciente en su proceso de recuperación y ayudarle a mejorar su calidad de vida.

Cada caso es único y los resultados pueden variar de una persona a otra, pero historias como esta nos animan a seguir trabajando cada día con la misma ilusión.

Hombre disfrutando en el mar

Si te ha gustado, te invito a que me conozcas un poco más aquí

Instagram / Facebook

¿Te ha gustado este artículo?

Comparte en Facebook
Comparte en Twitter