Incontinencia masculina ¿cómo ayuda la fisioterapia?

Estamos muy acostumbrados a relacionar las pérdidas de orina y los problemas de suelo pélvico con las mujeres. De hecho, la publicidad sobre compresas para pérdidas de orina, están destinados a las féminas y podemos llegar a pensar que los hombres son ajenos a este problema, aunque afortunadamente para ellos ya existen artículos específicos como calzoncillos para pérdidas de orina, compresas y pañales para hombre.

Lo cierto es que las patologías del suelo pélvico son un problema que afecta a la calidad de vida tanto de mujeres como de hombres. Por lo tanto los hombres también sufren pérdidas de orina, aunque no se hable mucho de ello.

La pérdida de orina en varones no solo se debe a la alteración de la musculatura del suelo pélvico: una cirugía de próstata, la edad, el sobrepeso o un tratamiento de radioterapia pueden ser causantes de pérdidas de orina. En este post, nos queremos centrar en la incontinencia derivada de cirugías urológicas o prostatitis y sus soluciones mediante fisioterapia pelviperineal.

Fisioterapia para las pérdidas de orina en hombres tras una operación.

Tras una operación de próstata, el paciente puede sufrir secuelas como el goteo constante de orina, dado que el cierre uretral se ve afectado o dañado. En el tratamiento habrá una primera fase para trabajar el cierre y la relajación consciente de los esfínteres, o más conocido como los ejercicios de Kegel. Estos ejercicios pueden ayudar al paciente a tomar conciencia de la zona a tratar.

En una segunda fase el tratamiento físico consistirá en un tratamiento específico de las cicatrices derivadas de la intervención quirúrgica. Este paso es esencial para la reorganización del movimiento de la musculatura afectada y para que la cicatrización del tejido sea correcta, acorde con el movimiento corporal habitual. Además utilizaremos tratamiento manual del suelo pélvico junto con la radiofrecuencia Indiba©, que nos ayuda a que los tejidos dañados en la operación reciban más nutrientes, más drenaje y cicatricen mejor puesto que el organismo, gracias a esta tecnología, será capaz de crear y fijar mayor cantidad de colágeno.

En una fase final utilizaremos ejercicios de neurocoordinación para que el paciente integre las mejorías obtenidas y sean duraderas en el tiempo.

Si en la primera entrevista detectamos que el paciente lo necesita, recomendamos cambios en los hábitos de vida, ya que nuestro enfoque es holístico y nuestra experiencia clínica nos indica que los pacientes que cuidan su alimentación, hacen ejercicios y saben modular su estrés se recuperan más rápido y mejor. Es por ello que en muchas ocasiones el paciente consulta no solo en el servicio de fisioterapia si no también en el de nutrición y/o psicología.

Si has pasado por una cirugía de este tipo o sufres una prostatitis, no lo dejes pasar. En Clínica Herranz te ayudamos con las mejores técnicas y el mejor equipo a recuperar tu calidad de vida.

¿Te ha gustado este artículo?

Comparte en Facebook
Comparte en Twitter